Los pequeños detalles son los que hacen la vida mas divertida. Yo a lo largo de mi vida he vivido aventuras y he aprendido. He aprendido que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos. Que grandes desconocidos pueden volverse mejores amigos. Que nunca acabamos de conocer a una persona. Que el "nunca más", se cumple, y el "para siempre", acaba. Que el que quiere, puede, y lo consigue. Que el que no arriesga no pierde nada, pero tampoco lo gana. Que el físico atrae pero la personalidad enamora. He aprendido y seguiré aprendiendo que para recibir algo tienes que dar algo a cambio.
+ Yo te quiero a ti, dime tu que es lo que quieres. - ¿De verdad quieres saberlo? + Si. - Quiero una persona que me quiera por las mañanas, por las tardes, y por las noches. Una persona que aguante mis caprichos, mis enfados tontos, que me mime y que corrija mis errores. Una persona que no necesite ningún motivo para darme un abrazo o para besarme. Una persona que esté dispuesta a pasar tardes de cine conmigo, los dos en el sofá acurrucados viendo pasar el tiempo. Una persona que me complemente, una persona sincera, que este ahí para siempre. Una persona que me conozca bien y me acepte con mis virtudes y mis defectos. ¿De verdad te arriesgarías a ser esa persona? + Por ti sería cualquier cosa.
Cuando te enamoras es fácil que te rompan al corazón, es fácil prohibirse probar otra vez el amor. Cuando el amor aparece otra vez te niegas a aceptarlo, te niegas a volver a sufrir. Yo no voy a decir que te quiero, no hasta que tu me quieras a mi, no quiero volver a sufrir, si tengo que engañarme lo haré.